Salud

Madres controladoras pueden dañar autoestima de los hijos

El rol de un padre o madre exige un gran trabajo, esfuerzo y dedicación, algunas madres son de tiempo completo, otras permanecen poco en el hogar debido a largas jornadas de trabajo o por los tiempos prolongados de traslado del empleo al hogar.

Lo anterior afecta de manera significativa la función de las madres ya que en su intento desesperado por cumplir con este rol, se vuelven demasiado sobreprotectoras o controladoras debido a que no saben expresar su amor de manera asertiva, situación que se agrava más por la actitud actual de los hijos que exigen mayor libertad y no respetan los límites.

El doctor Luis Sergio Ponce Guadarrama Psiquiatra del Hospital Regional No 220 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Delegación Estado de México Poniente explica que esto ocasiona que  la madre en su afán de tratar de educar a los hijos para que sean felices,  se  convierte en una “madre tóxica” que en lugar de contribuir al desarrollo de sus hijos, se trasforma  en un obstáculo que afecta profundamente el equilibrio emocional.

El comportamiento de las madres tóxicas, puede atribuirse a conductas de humillación y maltrato sufridas en la infancia o bien al exceso de control por parte de los padres, mostrando ante estos un distanciamiento emocional.

Existe una clasificación que permite dar cuenta de características específicas, que pueden llevar a una mujer a convertirse en una madre tóxica sin darse cuenta, por ejemplo, la madre despectiva es aquella que aún cuando los hijos hacen lo que ella dice, jamás será suficiente para complacerla, existe una exigencia mayor hacia  los hijos que en parte puede ser positiva para la motivación de los mismos.

Asimismo la madre controladora es la que no escucha las opiniones de los hijos, ella decide todo, esta conducta se presenta debido a las fallas frecuentes y problemas de comportamiento de los hijos.

La madre inaccesible o ausente es la que físicamente está pero no disponible desde el aspecto emocional, proporcionan todo los cuidados que necesitan los hijos, pero no logran brindar el afecto como debieran, les resulta difícil ser atentas y afectuosas debido al estrés que implica la actividad cotidiana.

La madre enredadera no reconoce los límites entre su vida y la de sus hijos por lo que interviene continuamente en la vida de ellos e incluso interviene en la relación de los hijos y sus parejas. La madre combativa es la que compite con sus hijos criticándolos, con la finalidad de que corrijan sus conductas. Mientras que la madre inestable debido a los problemas cotidianos, presenta inestabilidad emocional y cambia abruptamente sus estados de ánimo.

Asimismo los hijos suelen manifestar sentimiento de culpa, vacío o resentimiento, son personas indecisas que viven con el miedo a tomar decisiones equivocadas, se involucran en relaciones de dependencia y tienen miedo al compromiso o entablar relaciones estables.

En Hospital General Regional 220 en la consulta de psiquiatría cuenta con grupos de psicoterapia para adultos y menores donde se aplica psicología positiva y se otorga la oportunidad de crecer madurar y  modificar conductas que resultan nocivas para la convivencia familiar.