Educación

Investigan Secretaría de Educación a supervisores por exigir compra de libros

La Secretaría de Educación del Estado de México investigará la presunta exigencia que hicieran supervisores de las escuelas de educación media superior para que los libros de texto que se solicitan a los alumnos para su cursos, sean adquiridos a través de la empresa “Fusión Educativa”.

De acuerdo con el diario La Jornada, la investigación fue ordenada por el titular de la dependencia, Alejandro Fernández Campillo, luego de que a través de redes sociales y en medios locales, se difundió que en una reunión de supervisores escolares celebrada hace unas semanas, se giró la instrucción a los directores de los planteles de preparatoria de la entidad, para que recomendaran a los padres de familia surtir la lista de libros que se solicitan a los alumnos, a esta empresa distribuidora de libros de texto, con sede en Puebla.

La recomendación la habría girado un supervisor identificado como Claudio Abraham Pérez Navarrete, presuntamente a nombre del nuevo director general de Educación Media Superior de la entidad, Jorge Galileo.

En la reunión también se distribuyó propaganda con los logotipos del gobierno mexiquense, las Escuelas Preparatorias del Estado de México (Epoem) y de la empresa Fusión Educativa, con el listado de los libros de texto para primer y tercer semestre, y al lado el número de una cuenta bancaria a nombre de esta compañía distribuidora de libros para realizar los depósitos correspondientes al paquete de libros a adquirir.

En una tarjeta informativa, la Secretaría de Educación mexiquense aclaró que el titular de la dependencia “no emitió instrucción alguna relacionada con la venta, promoción y otra actividad comercial relacionada con esta empresa”.

Se informó que se solicitó al órgano de control de la Secretaría iniciar las investigaciones correspondientes en la Dirección General de Educación Media Superior, para determinar la posible existencia de algún hecho irregular y en su caso deslindar las responsabilidades.

En la tarjeta se aseguró que por ningún motivo se puede condicionar la prestación del servicio educativo a la adquisición de bienes o servicios con proveedor alguno, y se sentenció que no se solapará ninguna situación que atente contra la educación de los niños y jóvenes de la entidad.

Información de La Jornada